miércoles, 3 de febrero de 2016

Ante una rabieta ¿Cómo actúo?

Resultado de imagen de bebe llorando dibujoLos niños/as suelen presentar sus primeras rabietas entorno a los 12-18 meses de edad, siendo más continuadas a partir de los 2 años y descendiendo la frecuencia a los 4 años.

Suelen ser situaciones estresantes para los adultos, especialmente si se producen en público o en un entorno que no controlamos. Esto hace que actuemos de forma irreflexiva con el único deseo de que la rabieta remita cuanto antes, sin tener en cuenta que puede ser contraproducente.

He aquí algunos tips sobre cómo actuar ante una rabieta:


  • No contradigas su enfado. Respétalo pero comunícale que expresándolo así no conseguirá nada.
  • Hay que tener en cuenta su madurez cognitiva y capacidad para comprender explicaciones; de este modo, si el niño/a no tiene la madurez suficiente, simplemente opta por decirle que mientras se comporte así no le atenderá, y sé consecuente con tus palabras.
  • Al inicio de la rabieta, y antes de que se agudice, podemos optar por distraerlo/a con otra cosa, pero nunca cediendo con lo que nos pide.
  • No dialogues cuando está en auge la rabieta. Lo entenderá como que está ganando terreno pues le estamos prestando atención, y por el contrario, no escuchará activamente ni razonará en ese momento.
  • Es necesario no ceder aunque estemos en público, mientras no esté en peligro, no se le atenderá. Si es necesario, porque la situación sea muy perturbadora en ese entorno, podemos retirarnos, siempre que el niño o la niña no sospeche que hemos "huido" por su comportamiento, pues lo entenderá como una victoria.
  • No permitas que perciba que has perdido el control de la situación pero tampoco muestres enfado o un comportamiento agresivo, pues esto no hará más que reforzar su modelo de comportamiento.
  • Valora la estrategia de tiempo fuera, retirándolo/a del lugar y dejándolo ahí un promedio de un minuto por año de edad, explicándole que podrá volver cuando se tranquilice.
  • Cuando se tranquilice, refuérzalo positivamente y permítele que se explique ahora con tranquilidad.
  • No lo etiquetes como malo. No lo valores como persona entorno a un comportamiento pues hará que este se perpetúe al interiorizar esta afirmación. Debes dar a entender que ha sido un comportamiento puntual que ha estado mal y no ha servido para conseguir sus objetivos,y por tanto, no debe repetirse.Muestra confianza en que no lo volverá a repetir.
  • Si las rabietas son muy frecuentes, plantea otras técnicas de modificación de conductas como la economía de fichas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario