martes, 19 de enero de 2016

Crianza con apego o “attachment parenting”.

El “attachment parenting”  es el término original que se puede traducir en crianza con apego.
Esta corriente educativa o estilo de crianza se basa en la cercanía, el cariño, el apego y la atención permanente en los primeros meses de vida, y una atención más continua y apego mayor en los primeros años de vida.


Algunas de las premisas de esta corriente son las siguientes:


Birth bonding: lazos afectivos desde el nacimiento entre madre e hijo/a.
Breastfeeding: lactancia materna.
Babywearing: llevar al bebé encima.
Beding close to baby: dormir cerca del bebé. Utilizamos el colecho para evitar la angustia por la separación, teniendo en cuenta que, según la teoría de la permanencia del objeto, hasta los dos años, el niño/a, no será capaz de reconocer que cuando un objeto o persona no está presente, no ha desaparecido. Así, asociarán el sueño con un momento agradable y no como un evento traumático. 
Belief in the language value of your baby's cry: propiciar confianza en el valor de su llanto como lenguaje. Se entiende que el llanto es su lenguaje y los bebés lloran para comunicarse, no para manipular.
Beware of baby trainers: tener cuidado con los "adiestramientos". La crianza está basada en la confianza. Esto hace que el niño/a crezca en un entorno que le delega responsabilidades y lo hace, por tanto, ser responsable. Además, prioriza las necesidades del bebé a las rutinas. Estás son necesarias, pero deben ser ante todo flexibles ante las necesidades del niño/a.
Balance: mantener un equilibrio entre crianza respetuosa con las necesidades de los niños/as y los caprichos.
Both: ambos. El padre y la madre se han de corresponsabilizar en la crianza del bebé. La empatía, la igualdad, la seguridad, el respeto o la calma serán los valores que guíen la crianza con apego.

Con todo ello, se entiende que el niño/a crecerá con una autoestima ajustada, siendo responsable, cariñoso/a y respetuoso/a, y con confianza en el entorno que le rodea y en sí mismo. Reproducirá, así un estilo educativo democrático en el que la convivencia se desarrolle en un marco afectuoso e igualitario, y no autoritario o tirano, pues crecerá con límites, más flexibles y adaptados a sus necesidades, pero límites al fin y al cabo.

“El tiempo de tener a su bebé en brazos, junto al pecho y en la cama es muy corto en relación con la vida total de su hijo. Aun así, el recuerdo de su amor y disponibilidad, duran toda una vida.” Tu hijo dormirá... y tú también. Sears.


Para concluir con la reflexión de esta corriente, os dejo con un vídeo de uno de sus máximos defensores, el pediatra Carlos González.







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